Conversando con Cynthia Gazzo Ferrari
- ILCE
- 3 mar
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 6 mar
Conversando con Cynthia Gazzo: una mirada sobre el coaching educativo y la vocación docente
Bienvenidas y bienvenidos a una nueva entrevista. En este tercer encuentro de la sección Entrevistas a docentes, tenemos el agrado de conversar con Cynthia Gazzo, docente y directora del Nivel Inicial, formadora en Coaching Educativo y referente en liderazgo pedagógico.
En esta edición de Conversando con Cynthia Gazzo, profundizamos en su recorrido profesional y en el impacto del coaching educativo en la escuela, su mirada sobre el rol docente hoy y cómo el coaching educativo se convierte en una herramienta clave para acompañar procesos, fortalecer equipos y educar desde la sensibilidad y el compromiso.
¿Quién es Cynthia Gazzo hoy, en su recorrido personal y profesional?
Soy mamá de 3 hijos adolescentes (son mi 100%) jaja.
Soy docente del Nivel Inicial, especializada en Educación Maternal y Licenciada en Gestión y Administración Educativa. Realicé una especialización en educación emocional.
Me desarrollo como Directora del Nivel Inicial hace 22 años. Disfruto muchísimo de mi profesión docente y del rol que ejerzo. Me gusta estar actualizada en las demandas que presenta la educación, tanto con los docentes como con las familias, para poder acompañarlas en sus necesidades.
¿Con qué palabras o descripción te sentís más identificada al momento de hablar de vos?
Las palabras que me identifican son: comprometida en cada situación que asumo, leal con todas las personas que me rodean, cero conflictiva, con mirada optimista.
En las situaciones difíciles me digo: “rendirse no es una opción” y voy con todo para adelante como buena taurina. También se lo digo a mis hijos.
Empática y cautelosa.
¿Qué significa para vos ser formadora en el ámbito educativo hoy?
Hoy, para mí, ser formadora en el ámbito educativo es una oportunidad para compartir las herramientas que fui adquiriendo a lo largo de mi trayectoria docente. Es acompañar al docente de manera integral, no solamente desde lo pedagógico, para poder estar a la altura de las necesidades que hoy demandan nuestros/as alumnos/as y las familias, de la mano del proyecto educativo institucional.
Considero que la docencia es una profesión al servicio de otro (estudiantes y familias).
¿Cómo describirías tu estilo como docente y como directora de una institución educativa?
En mi rol docente tomo al estudiante como participante activo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Me gusta ir construyendo con ellos el aprendizaje, tomando el error como puntapié para llegar al resultado que quiero.
Como directiva, nunca dejé de lado a Cynthia docente. Tomé todo lo que no me gustaba o lo que me hacía sentir muchas veces incómoda o perdida, para no repetirlo. Ser directiva, para mí, es una función que disfruto mucho desde el hacer continuo, el hacer por y para mis docentes, a quienes cuido como oro (¡lo son!). Estar disponible para las familias en cualquier necesidad que tengan respecto de sus hijos —que son su 100%— y estar a la altura del Ideario y valores que promueve la institución a la cual pertenezco hace 24 años, que me ha dado el privilegio de cumplir este rol confiando en mí.
¿Hace cuánto tiempo estás en ILCE y qué te motivó a sumarte al instituto?
En ILCE empecé como estudiante en el año 2024. Fue una formación en la que sentí que había encontrado lo que estaba buscando hacer en un lugar como los que me gustan a mí.
Maximiliano Fernández fue mi formador: gran profesional y a la vez muy humano y genuino. Cada clase era una invitación al descubrimiento de nuevas miradas que sumaban a mi labor diaria.
Lo que me motivó a sumarme a ILCE es que ILCE es lo que se ve en las redes, todo lo que me aportó como estudiante. Todos los que conforman el equipo en las diferentes áreas están siempre disponibles para acompañar en el proceso. Hay una mirada muy atenta y amorosa.
¿Qué te aporta o te aportó ILCE, tanto en tu rol como formadora en coaching educativo como en tu rol de directora?
En mi rol de directora me aportó muchísimo: poder llevar otra mirada para abordar las situaciones que se presentan. Siento que llevo el coaching grabado a flor de piel para poder usarlo diariamente.
En mi rol de formadora siento que es un privilegio ser parte del equipo de ILCE, poder seguir dándoles a todos los docentes y directivos que se suman a las formaciones lo que recibí cuando fui estudiante. Disfruto muchísimo cada clase que abro.
Desde tu experiencia acompañando estudiantes y equipos docentes, ¿qué aprendizajes sentís que se vuelven clave en los procesos educativos?
El mejor aprendizaje es el que se construye con ellos. A partir de la teoría, relacionarlo con situaciones reales es clave y es algo que hago en cada clase. Suelen irse pensando…
¿Hay alguna transformación que hayas visto en un alumno, docente o equipo que te haya marcado especialmente?
Me pasó que un estudiante solía refutar y cuestionar lo que llevaba a las clases. Yo sentía que me “ponía a prueba”. Para mí era un desafío cada encuentro.
En la última clase se despidió agradeciéndome la formación y todo lo que le había transmitido. Me contó que era el tercer instituto de coaching al que iba y que ya tenía pocas esperanzas por sus experiencias pasadas. ¡Yo no podía creerlo! Sentí un alivio y una gratificación enormes por haberle podido aportar nuevas herramientas que ya había puesto en marcha.
Otra estudiante estaba pasando por una situación personal triste y contó que esperaba mucho cada clase porque éramos su compañía.
Muchas veces vemos a los estudiantes del otro lado de la cámara que pasan desapercibidos. Creemos que están bien y quizás están pasando por situaciones personales
que ni nos imaginamos.
¿Qué autor, enfoque o experiencia influyó más en tu manera de educar y liderar?
El enfoque constructivista es mi camino. Es algo increíble ver cómo desde muy chiquitos el aprendizaje se construye y no solo aplica dentro de la institución educativa, sino que se lleva a la vida cotidiana.
¿Qué es lo que más valorás del coaching educativo aplicado al contexto escolar?
Lo que más valoro del coaching educativo son las herramientas que nos ofrece, posibles de llevar a la práctica de manera sencilla y súper eficiente, ya que los resultados se ven a corto plazo.
¿Qué desafíos encontrás hoy en la educación y en la formación de personas, tanto en la virtualidad como en la presencialidad?
El desafío principal que encuentro hoy es que el docente necesita capacitarse de manera continua para poder adaptarse a las nuevas metodologías de enseñanza y a los nuevos paradigmas de alumnos que recibe año tras año.
¿Qué competencias del coaching considerás más esenciales hoy para docentes y directivos?
Las competencias esenciales del coaching son: la escucha, la conversación con valor, la comunicación efectiva y estar formados en educación emocional.
También la disponibilidad para atender y acompañar cualquier situación que se presente dentro de una institución educativa, siendo prioridad mis alumnos, docentes y familias.
Si tuvieras que resumir tu vocación educativa en una frase, ¿cuál sería?
La docencia es una profesión al servicio de otro.
¿Qué aprendizajes del recorrido en ILCE sentís que hoy aplicás de manera natural en tu vida cotidiana y profesional?
ILCE me aportó tanto que aplico todo, tanto en mi vida profesional como en la personal. Me aportó seguridad para resolver diferentes situaciones, y eso hace que disfrute aún más cada día en mi trabajo.
Para cerrar, ¿qué mensaje te gustaría compartir con docentes, formadores o directivos que hoy están transitando su propio camino educativo?
Como docentes, el impacto que dejamos en nuestros estudiantes va más allá del aula. Somos guía y modelos a seguir.
Sigamos impactando e innovando. Seamos inspiración para nuestros alumnos y docentes a cargo.
La docencia es una profesión al servicio de otro. Acompañemos con amor la formación de personas.







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